Día Internacional del Síndrome de Asperger

Hoy 18 de febrero, se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger.

Vamos a ver qué es este síndrome según la Federación Asperger España:  

día asperger

El Síndrome de Asperger 

a) Definición

El síndrome de Asperger (AS) es un trastorno severo del desarrollo, considerado como un trastorno neuro-biológico en el cual existen desviaciones o anormalidades en los siguientes aspectos del desarrollo:

* Conexiones y habilidades sociales

* Uso del lenguaje con fines comunicativos

* Características de comportamiento relacionados con rasgos repetitivos o perseverantes

* Una limitada gama de intereses

* En la mayoría de los casos torpeza motora

Los niños con este diagnóstico tienen severas y crónicas incapacidades en lo social, conductual y comunicacional. Cada niño no es igual, pero algunas de las características pueden ser:

-Socialmente torpe y difícil de manejar en su relación con otros niños y/o adultos Ingenuo y crédulo

-A menudo sin conciencia de los sentimientos e intenciones de otros

-Con grandes dificultades para llevar y mantener el ritmo normal de una conversación Se altera fácilmente por cambios en rutinas y transiciones

-Literal en lenguaje y comprensión

-Muy sensible a sonidos fuertes, colores, luces, olores o sabores

-Fijación en un tema u objeto del que pueden llegar a ser auténticos expertos

-Físicamente torpe en deportes

-Incapacidad para hacer o mantener amigos de su misma edad

Estos niños pueden tener:

-Memoria inusual para detalles

-Problemas de sueño o de alimentación

-Problemas para comprender cosas que han oído o leído

-Patrones de lenguaje poco usuales (observaciones objetivas y/o relevantes)

-Hablar en forma extraña o pomposa Voz muy alta, o monótona

-Tendencia a balancearse, inquietarse o caminar mientras se concentran

El síndrome de Asperger es un trastorno muy frecuente (de 3 a 7 por cada 1000 nacidos vivos) que tiene mayor incidencia en niños que niñas.

Ha sido recientemente reconocido por la comunidad científica (Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 de la Asociación Psiquiátrica Americana [DSM-4: Diagnostic and Statistical Manual]), siendo, pues aún poco conocido entre la población general e incluso por muchos profesionales.

La persona que lo presenta tiene un aspecto e inteligencia normal, frecuentemente, habilidades especiales en áreas restringidas, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y presentan comportamientos inadecuados.

La persona Asperger presenta un estilo cognitivo distinto. Su pensamiento es lógico, concreto e hiperrealista. Su discapacidad no es evidente, sólo se manifiesta al nivel de comportamientos sociales inadecuados proporcionándoles a ellos y sus familiares problemas en todos los ámbitos.

b) Definición sintética del síndrome de Asperger según Angel Rivière.

Trastorno cualitativo de la relación:

Incapacidad de relacionarse con iguales. Falta de sensibilidad a las señales sociales. Alteraciones de las pautas de relación expresiva no verbal. Falta de reciprocidad emocional. Limitación importante en la capacidad de adaptar las conductas sociales a los contextos de relación. Dificultades para comprender intenciones ajenas y especialmente “dobles intenciones”.

Inflexibilidad mental y comportamental:

Interés absorbente y excesivo por ciertos contenidos. Rituales. Actitudes perfeccionistas extremas que dan lugar a gran lentitud en la ejecución de tareas. Preocupación por “partes” de objetos, acciones, situaciones o tareas, con dificultad para detectar las totalidades coherentes.

Problemas de habla y lenguaje:

Retraso en la adquisición del lenguaje, con anomalías en la forma de adquirirlo. Empleo de lenguaje pedante, formalmente excesivo, inexpresivo, con alteraciones prosódicas y características extrañas del tono, ritmo, modulación, etc. Dificultades para interpretar enunciados literales o con doble sentido. Problemas para saber “de qué conversar” con otras personas. Dificultades para producir emisiones relevantes a las situaciones y los estados mentales de los interlocutores.

Alteraciones de la expresión emocional y motora:

Limitaciones y anomalías en el uso de gestos. Falta de correspondencia entre gestos expresivos y sus referentes. Expresión corporal desmañada. Torpeza motora en exámenes neuropsicológicos.

Capacidad normal de “inteligencia impersonal”:

Frecuentemente, habilidades especiales en áreas restringidas.

c) Rasgos clínicos de la “psicopatía autística” según Hans Asperger

El trastorno comienza a manifestarse alrededor del tercer año de vida del niño o, en ocasiones, a una edad más avanzada.

El desarrollo lingüístico del niño (gramática y sintaxis) es adecuado y con frecuencia avanzado.

Existen deficiencias graves con respecto a la comunicación pragmática o uso social del lenguaje .

A menudo se observa un retraso en el desarrollo motor y una torpeza en la coordinación motriz.

Trastorno de la interacción social: incapacidad para la reciprocidad social y emocional.

Trastorno de la comunicación no verbal.

Desarrollo de comportamientos repetitivos e intereses obsesivos de naturaleza idiosincrásica.

Desarrollo de estrategias cognitivas sofisticadas y pensamientos originales.

Pronóstico positivo con posibilidades altas de integración en la sociedad.

d) Características del síndrome de Asperger, según Lorna Wing

Algunas de las anomalías comienzan a manifestarse en el primer año de la vida del niño.

El desarrollo del lenguaje es adecuado, aunque en algunos individuos puede existir un retraso inicial moderado.

El estilo de comunicación del niño tiende a ser pedante, literal y estereotipado.

El niño presenta un trastorno de la comunicación no verbal.

El niño presenta un trastorno grave de la interacción social recíproca con una capacidad disminuida para la expresión de empatía.

Los patrones de comportamiento son repetitivos y existe una resistencia al cambio.

El juego del niño puede alcanzar el estadio simbólico, pero es repetitivo y poco social.

Se observa un desarrollo intenso de intereses restringidos.

El desarrollo motor grueso y fino puede manifestarse retrasado y existen dificultades en el área de la coordinación motora.

El diagnóstico de autismo no excluye el diagnóstico de síndrome de Asperger.

e) Un Relato Significativo…

Como cada mañana, Javier desayunaba un tazón de leche con sus cereales favoritos, mostrándose ajeno a los horarios que rigen la dinámica familia. A pesar de tener siete años, su madre tenía que ayudarle a vestirse y como en tantas otras ocasiones, ese día tampoco pudo ponerle la ropa nueva que le habían regalado sus abuelos.

Su madre tenía que lavar toda la ropa nueva con un determinado suavizante para que Javier aceptase estrenar algo.

Cada día Javier se levantaba angustiado preguntando por el día concreto de la semana, el mes y el número. Todas las mañanas preguntaba lo mismo y a continuación necesitaba saber si ese día tenía que ir o no al colegio.

A pesar de que Javier comenzó a hablar algo más tarde que otros niños, ahora no paraba de hablar. Su lenguaje era muy correcto aunque siempre solía hablar de su tema preferido, los dinosaurios, y era muy difícil cambiar el tema de conversación. Resultaba complicado que Javier utilizase su excelente lenguaje para compartir con su familia las cosas que le ocurrían en el colegio o las cosas que le preocupaban. Parecía no sentir la necesidad de compartir experiencias o sentimientos con la gente que le rodeaba.

Era un niño muy inteligente, aprendió a leer solo y le encantaba leer libros de dinosaurios. No le interesaban los juegos típicos de los niños de su edad y pasaba la mayor parte de su tiempo desmontando juguetes electrónicos y volviéndolos a montar. No parecía estar interesado por jugar con aquellas máquinas sino que le fascinaba conocer cómo estaban hechas y cuál era el mecanismo que las hacía funcionar. Cuando lo averiguaba, colocaba el juguete en su estantería y no volvía a tocarlo. Tampoco dejaba que su hermano pequeño tocase ninguno de sus juguetes. Tenía un mundo muy personal y resultaba difícil que lo compartiera con otros niños.

En el colegio su profesora ya había mostrado preocupación por Javier. A pesar de su inteligencia, no tenía ningún interés por las tareas escolares y su rendimiento académico no era el esperado. En el patio siempre estaba solo y cuando ocasionalmente intentaba incorporarse al juego de sus compañeros, su manera de actuar era tan “torpe” e ingenua que provocaba risas y burlas por parte de los otros niños.

Aunque Javier no era un niño agresivo, en algunas situaciones mostraba fuertes rabietas y conductas inadecuadas como tirar objetos o gritar.

Especialmente difícil era la clase de Educación Física, en la que Javier mostraba altos niveles de ansiedad, dificultad para seguir las normas y escasa comprensión de las reglas básicas que rigen los juegos y deportes de equipo. Si se le forzaba a participar en estas actividades, sistemáticamente aparecían fuertes enfados y marcado oposicionismo.

Aunque los padres de Javier ya le describían como un niño peculiar antes de cumplir los 4 años, no empezaron a alarmarse hasta el momento en que el niño se incorporó al colegio. Las grandes dificultades para relacionarse con los compañeros, los problemas atencionales dentro del aula y el bajo rendimiento escolar fueron, entre otros, los motivos que impulsaron a los padres a buscar ayuda.

Después de varias consultas a distintos profesionales del ámbito de la educación, la medicina y la psicología, y tras recibir diagnósticos tan dispares como déficit de atención e hiperactividad, o trastorno emocional y de conducta, finalmente informaron a la familia de que Javier presentaba Síndrome de Asperger.

Sin embargo no hay pensar que todos los niños con síndrome de Asperger son iguales o que todos se parecen mucho entre sí:

S. acaba de cumplir siete años, es extrovertido, hablador, autoritario y muy impulsivo; le gusta ir al parque, donde juega en solitario con sus soldados.

C. tiene 10 años, es introvertido, cauteloso, meticuloso y excesivamente ordenado. No le gusta jugar con otros niños o entretenerse con juguetes y dedica todo su tiempo a la lectura de libros científicos y a ver documentales.

E. tiene 12 años, es tímida, fantasiosa, olvidadiza y definitivamente muy desorganizada. No le gusta ir al colegio, por lo que se queja constantemente de dolores de cabeza. Colecciona minerales que ordena en la estantería de su habitación de forma sistemática, no soporta el bullicio, no come ni se pone nada de color rojo, no tiene amigas en su clase y ninguna de sus compañeras la invita a sus fiestas de cumpleaños.

Aunque cada uno muestra su propia personalidad bien definida y distinta, es posible encontrar en todos ellos características comunes del síndrome que evocan aquellas que Hans Asperger destacó en su observación de un grupo de niños. El artículo de Asperger sobre la “psicopatía autística”, escrito en alemán, pasó desapercibido hasta que Lorna Wing, una psiquiatra británica, recuperó en 1981 el trabajo de Asperger e hizo una revisión del mismo aportando datos propios de su investigación.

¿Seguro que no conoces a ningún joven o adulto como los que te hemos contado?

Fuente: Federación Asperger España

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